NOVO MAITE ANDURIÑA

CONECTA CON LA TIERRA A TRAVÉS DE UNA COCINA DE AUTOR
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RAÍCES CON ALAS

La libertad de volar, la paz de volver al nido

Dicen que cuando un marinero ve una Anduriña sobrevolar su barco, sabe que la tierra firme está cerca. Para nosotros, esa costa no es el mar, sino el retorno al hogar en Aragón. Somos ese instante de alivio y reencuentro. Nuestra historia es el viaje de quien se ha alejado para aprender, cruzando océanos y fronteras, pero que siempre supo que su destino final era volver al nido. No traemos la sal del océano, sino la sabiduría del viaje aplicada a la nobleza de nuestra huerta y montaña. Es la fusión de la libertad de volar con la necesidad imperiosa de tener unas raíces fuertes, entendiendo que la verdadera aventura consiste en regresar para redescubrir lo nuestro con ojos nuevos.

Anduriña no es extrañar, es revivir; es la audacia de aliñar el presente como antaño pero sin seguir al rebaño. Representa el sueño de volar sobre un cielo gastronómico propio, alejándonos del ruido para reencontrarnos en el silencio del plato. Porque Maite es el amor a la cocina a fuego lento, el respeto a la tradición y el templo donde el espíritu se encuentra consigo mismo. En este espacio detenemos el tiempo, no para escapar, sino para sentir demasiado y vibrar con cada matiz. Aquí, la soledad no es ausencia, es el espacio necesario para sanar lo invisible y ofrecerte una cocina honesta, coherente y apañada con el alma, donde cada sabor es una promesa cumplida de un mañana mejor.

EL SABOR DEL RETORNO

COCINA HONESTA QUE SE SIENTE, NO SÓLO SE COME

Concebimos cada plato como un diálogo íntimo entre la memoria de nuestra tierra y los horizontes que hemos soñado. Aquí, la gastronomía trasciende la mera necesidad de alimentarse para convertirse en una vibración, en un acto de amor a fuego lento. Todo nace de la honestidad radical del producto de cercanía: sentimos el latido de la huerta del Ebro, respetamos la nobleza de los pastos de Teruel y escuchamos el murmullo de los ríos pirenaicos. Es el respeto sagrado al origen, la raíz profunda de ‘Maite’ que cuida lo esencial, recordándonos que para tocar el cielo primero hay que tener los pies bien hundidos en el suelo que nos vio nacer, honrando la materia prima sin máscaras ni artificios vacíos.

Sin embargo, al igual que la Anduriña, nuestra propuesta se niega a vivir enjaulada. Alzamos el vuelo para vestir esa materia prima local con el mestizaje de otras culturas, atreviéndonos a jugar con lo etéreo —velos, aires, espumas— y a romper el silencio con crujientes inesperados. Fusionamos la calidez del guiso de antaño con la chispa de especias lejanas, reinterpretando clásicos globales para traerlos a nuestro terreno interior. Es una danza de contrastes donde la dulzura de nuestra fruta de temporada se encuentra con aromas silvestres, creando un paisaje comestible diseñado para quienes no tienen prisa. No servimos comida, servimos instantes de presente absoluto para que, bocado a bocado, reencuentres el camino de vuelta a casa.

TU REFUGIO, TU RITMO

EL LUJO DE COMER SIN MIRAR LA HORA

Aquí la prisa no tiene cubierto. En Novo Maite Anduriña no doblamos mesas ni gestionamos turnos. Cuando reservas, tu mesa es tuya desde el aperitivo hasta el final de la sobremesa. Queremos que el único tiempo que cuente sea el que tardas en disfrutar, desconectar y volver a conectar contigo mismo.